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sábado, 17 de septiembre de 2011

Pequeño diálogo espacial

-Me encantaría ser un viento suave y fresco para acariciar sus mejillas.

-Viento suave y fresco es el que necesito en el cuerpo y en el alma.
¿Y yo? Siempre quise ser su camisa, su sábana, para conocerlo táctilmente.